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LA BIO

Gualberto Elio Milagro Romero

conocido como "Coco Romero", es músico y educador, investigador, gestor cultural, referente en el estudio y la práctica del carnaval y la murga en Argentina.

 

Con más de cuatro décadas de trayectoria, ha desarrollado una labor pionera en la etnografía urbana y la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial, articulando el cruce entre tradición popular, creación artística y formación académica. Desde su trabajo histórico en el Centro Cultural Ricardo Rojas (UBA), impulsó procesos colectivos que dieron origen a numerosas agrupaciones murgueras y a una pedagogía propia del carnaval. Autor de libros fundamentales y creador de la revista El Corsito, su producción abarca la investigación, la escritura y la música, consolidándose como una figura clave en la construcción, transmisión y proyección contemporánea de la cultura carnavalera a nivel nacional e internacional.

 

 

 

La Murga es el dispositivo de las Bellas Artes de la calle.

Coco Romero es músico, tallerista e investigador, argentino, pionero en la revitalización de la murga y el carnaval porteño. A partir de 1988 en el Centro Cultural Ricardo Rojas de  la Universidad de Buenos Aires, inició los talleres de murga. A través de esta modalidad no solo buscaba recuperar un género que había sido desplazado, especialmente en la Ciudad de Buenos Aires, sino también generar un cambio en la forma de entender y practicar la murga.

Romero introdujo una metodología innovadora basada en el "aprender haciendo", en la que los participantes se convertían en protagonistas de su propio aprendizaje. Este enfoque, que combinaba teoría y práctica, marcaba una ruptura con la forma tradicional de transmisión de la murga, que solía aprenderse en las calles a través de la imitación de los más experimentados.

Una de las contribuciones más notables de Romero fue su enfoque en la musicalidad dentro de la murga. A diferencia de la tradición que se centraba exclusivamente en el bombo con platillo como base rítmica, él incorporó instrumentos como el bandoneón y el acordeón, ampliando las posibilidades sonoras del género.

Los talleres de Romero también fueron innovadores en cuanto a su diversidad social. Atraían a personas de diferentes clases sociales y profesiones, especialmente docentes, artistas plásticos y actores, lo que enriqueció la murga con nuevas influencias y perspectivas.

A lo largo de su carrera, Coco Romero no solo buscó recuperar la murga como expresión cultural, sino también revalorizarla frente a las críticas que la consideraban una actividad marginal o insignificante. Para él, la murga y el carnaval forman parte del folclore urbano y nacional, y representan una manifestación genuina del arte popular. En este sentido, definió la murga como las "Bellas Artes de la calle", reivindicando su capacidad expresiva y su profundo arraigo en la cultura argentina.

Hay que promover la murga
como arte popular

Hay que destacar su importancia como parte del folclore porteño y nacional.

Para

El Dictado de seminarios, talleres, tertulias y charlas.
Asistencia técnica a grupos carnavaleros de Capital, interior del país y exterior.
Organizacion y participacipacion en diversos eventos y espectáculos.